LA ROSA DE JERICÓ

La Rosa de Jericó, que inspiró una leyenda, es un preciado amuleto que se utiliza para bendecir los hogares ahuyentando las malas influencias y atrayendo la paz, el poder y la abundancia al mismo. Según la creencia confiere suerte en los negocios, habilidad en el trabajo, ofrece salud, fuerzas, felicidad y, sobre todo, tiene la propiedad de trasformar las energías negativas en positivas en el lugar donde se encuentre. Creyentes y no creyentes de todo el mundo reconocen su belleza, la cuidan y cultivan.

 

Cuenta la leyenda que estando Jesús orando en el desierto, La Rosa de Jericó le perseguía tenazmente arrastrada por los vientos. Se detenía una y otra vez a sus pies y así le acompañaba. Al despertar del alba, la planta se abría con la humedad del rocío y ofrecía al Maestro las gotas de agua posadas sobre sus ramitas. Jesús, sediento tras una noche de oración, calmaba su sed tomando con sus dedos el agua que le ofrecía la planta. Agradecido por haberle apagado la sed, la bendijo. Esta leyenda se extendió por todos los continentes y pronto llegaron a considerarla una Flor Divina.

Como usar la rosa de Jericó

 

 

Llena la vasija de agua. Con la mano derecha sumerje la Rosa de Jericó despacio, con las raíces hacia abajo, a la vez que pronuncias estas palabras:

 

 

Yo te adopto Rosa de Jericó y te doy la bienvenida a mi hogar (o negocio), para que finalice tu errar por los desiertos y encuentres en este humilde lugar tu mansión definitiva. Te doy el nombre de...(déle un nombre, el de un ser querido o el que usted prefiera), y prometo cuidarte y respetarte siempre. Te ruego que protejas mi casa (o negocio) de todo mal, por la bendición que de Jesús recibiste y su infinita misericordia.

 

La rosa de Jericó comenzará a abrirse poco a poco durante las próximas horas, hasta desplegar por competo sus ramitas. Puedes acompañarla mientras se abre y disfrutar de un espectáculo único, viéndola despertar a la vida.
Tres días le dejarás el agua sin cambiársela y sin hacerle petición alguna. Puede ocurrir y es normal, que en estos tres días encuentres el agua turbia, sucia o con un fuerte olor. Aún así , no deberás cambiarle el agua en estos tres días.
Al cuarto día, tira el agua de la vasija enjuaga la Rosa muy delicadamente, y también la vasija, que volverás a llenar de agua para depositar la planta otra vez.
Durante los próximos cuatro días, enjuagar la rosa y cambiará el agua de la vasija diariamente. Tampoco hagas petición alguna.
Estos siete primeros días de limpieza son muy importantes. En su primer contacto con el agua - probablemente después de muchos años-, la rosa de Jericó aprovecha para desprenderse de sus esporas, como lo haría encontrándose en su medio natural (desiertos, estepas). La reacción que se produce en algunas de ellas como resultado de la mezcla de las esporas con el polvo acumulado, la tierra, etc y el agua de vasija, puede generar una especia de pelusilla o puntos blancos. Si esto se produce, elimina con sumo cuidado todas las impurezas ayudándote de un bastoncillo de algodón humedecido.
Al séptimo día la Rosa habrá cumplido su proceso de limpieza y adaptación a su nuevo entorno, quedando preparada para recibir las peticiones que le hagas.
A partir de ese momento, ya podrás disfrutar de su Rosa de Jericó y hacerle peticiones si lo deseas.

 

Como mantener la rosa de Jericó

Existen varias formas de mantenerla:


1º- Sumergida en la vasija llena de agua. (El agua deberá estar siempre limpia.)

 

 

2º -Dejándola en la vasija con muy poquita agua, solamente para las raíces. (El agua deberá estar siempre limpia).


3º -Humedeciéndola un poco con un pulverizador o similar. Colóquela después en la vasija, que estará totalmente seca. Esta forma se usa cuando la planta está cerrada y se desea ver entreabierta.


4º Una vez trascurridos los siete días de limpieza, puedes embellecer su vasija, sin agua, con piedrecitas de colores (o cualquier motivo similar: trigo, arroz, canicas, flores secas, conchas marinas etc.) Deposita la Rosa encima y déjala cerrarse.


De las cuatro formas sugeridas, las más usuales son la primera y la cuarta.
Cualquiera de estos modos que elijas para mantener tu rosa de Jericó, es válido también para realizar las peticiones.  Es conveniente que la Rosa de Jericó descanse de vez en cuando, manteniéndola cerrada algún tiempo. El uso continuado de agua podría deteriorarla, ya que, siendo oriunda de climas secos, esta acostumbrada a sobrevivir con muy poca humedad.

 

Como hacer peticiones a la Rosa de Jericó

No es imprescindible que la Rosa esté abierta para hacer una petición aun estando cerrada, mantiene toda su fuerza. Simplemente introducir en la vasija, junto a la Rosa, el objeto correspondiente a la petición que se desee.

 

SUERTE - Introducir en la vasija un trozo de cinta roja con tres nudos bien apretados.
SALUD -Introducir tres piedrecitas en la vasija
AMOR - Introducir en la vasija una cadenita dorada.
MATRIMONIO - Introducir un anillo dorado en la vasija .
BIENESTAR ECONÓMICO - Introducir en la vasija cinco monedas de curso legal, preferentemente doradas
TRABAJO - Introducir una llave en la vasija.
NEGOCIOS - Echar en la vasija un pellizco de ceniza - que puede ser de leña carbón o cigarro-
EXAMENES - Introducir en la vasija un hilo de cobre de unos diez centímetros de largo con dos nudos apretados.
CAMBIAR EL MAL CARÁCTER - introducir en la vasija una aguja o alfiler
PARA OTRA PERSONA - Poner en la vasija un poco de romero, molido o una ramita

 

Cada petición durará un mínimo de siete días, pero puede mantenerse tanto tiempo como se considere oportuno.
Las peticiones se harán de una en una, no debiendo efectuar mas de una a la vez
Cuando se haga petición para otra persona (familiares o amigos), se introducirá en la vasija el objeto correspondiente a la petición que se quiere hacer, pero siempre acompañado de romero.
Los diferentes elementos que se introducen en la vasija (cruz, anillo piedrecitas, etc.) deberán acompañar siempre a la Rosa de Jericó durante el periodo e tiempo que se mantenga la petición. Una vez finalizada esta, se retirará lo que se haya introducido.

 

Para iniciar una petición basta que lo desees de corazón. ¡Cualquier momento es bueno!